Gustavo Petro|Feb 09, 2026 18:25
Claro que sí señor. No sea negacionista de la historia reciente porque se repitirá la historia y será entonces comedia y no tragedia.
La construcción de la represa Urrá apoyada por terratenientes de Córdoba, entre otros familiares de magistrados y candidatos presidenciales y actuales congresistas beneficiarios de tierras, que usted, señor Espinosa no investiga, se hizo con el asesinato y descuartizamiento de indígenas como Kimy Pernía Domicó, cuyo cuerpo fue arrojado al río Esmeraldas. Del parque natural del nudo de Paramillo sale el agua que antes daba comida al pueblo cordobés y fue embalsada en contra de pescadores e indígenas.
¿Por qué tanto asesinato para hacer una represa en el alto Sinú?
Porque al embalsar y regular agua del rio Sinú,, que ahora usted ve, no se reguló, se desecaba las muchas ciénagas del Bajo Sinú.
La mayor de las Ciénagas se llamaba Ciénaga Grande, de 44.000 hectáreas que hoy resistiría incluso las lluvias impredecibles del frente ártico
Entre más se llenaba el embalse en la parte alta, más decaía la pesca del bocachico delicioso, y más se secaba la Ciénaga Grande.
El mapa de la Ciénaga Grande se lo robaron con sus límites del Instituto Agustín Codazzi, y de las corporaciones regionales también dominadas por paramilitares.
Solo mi gobierno recuperó el mapa y sus límites y las ordenes judiciales que obligan a devolver las tierras que son de la Nación por ser Ciénagas protegidas.
La Ciénaga Grande fue ilícitamente llenada no por el agua sino por las haciendas de parlamentarios, sus familiares, y de testaferros de paramilitares y de narcotraficantes. Nada de eso investigó la prensa, pero nosotros sí
La Ciénaga grande que recuperaremos se llamará Kimy Pernía Domicó.
Paradoja: mucha tierra expropiada a los campesinos con masacres está ahora inundada, muchas haciendas de los impulsores de Urrá, están ahora inundados. Pero decenas de miles de familias pobres también.
Urrá no la hicieron para generar energía sino para secar tierras de la nación y dañar todo el flujo natural del agua en Córdoba. Eso explica buena parte de la actual tragedia que, usted Espinosa, quiere ignorar
Pero se atravesó otro protagonista, la clase política corrupta de Córdoba que ahora aspira a qué la reelija el pueblo, decidió que parte de la compra de votos que se hace de los pobres puede salir a través de los contratistas extraños de Urrá, que compran la energía a largo plazo a precios regalados de Urrá, pero la venden a precios de termoeléctricas de gas.
Esto tampoco lo investiga la prensa tradicional.
Al establecer la formula de una CREG corrupta ligando la tarifa a las empresas de más alto costo de generación eléctrica a la tarifa general, se produjo la gran ganga para las generadoras hídricas y la mayor estafa a todo el pueblo de Colombia.
Al pueblo le cobran tarifas de electricidad generada por el agua, como si la generará en termoeléctricas, que tienen costos diez veces más altos. Pero aún, el negocio aumenta si el licuefactor del gas importado que está en territorio ilegal de una comunidad afro en Barú, pone el predio de importación del gas muy por encima del precio internacional, no solo se lleva una enorme ganancia al bolsillo, sino que dispara el predio de toda la energía eléctrica de Colombia estafando con sus socios en el proceso, unas seis empresas, a todo el pueblo de Colombia y ordeñando toda la economía nacional, incluida la de los empresarios productores del campo y la ciudad.
Cómo el que hace la lucuefacción del gas en grandes barcos que llegan al puerto cuya tierra se robaron y hay sentencia judicial en contra,es dueño de uno de los principales medios de comunicación, entonces el señor periodista Espinosa clama porque no hablemos de estos temas. Le ocultan la verdad al pueblo.
El señor gerente de Urrá ocupo 15 días de todo el enero el embalse de Urrá por encima de lo permitido por la norma escrita. He ahí el delito.(Gustavo Petro)
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